Anemia fetal
La anemia fetal ocurre cuando la cantidad de glóbulos rojos disminuye por debajo de los niveles normales antes del parto. Los glóbulos rojos transportan el oxígeno a los órganos del feto. Si la cantidad de glóbulos rojos es demasiado baja, es posible que el feto no reciba suficiente oxígeno. La anemia fetal grave es poco frecuente. Cuando ocurre, aumenta el riesgo de problemas graves, como insuficiencia cardíaca (cuando el corazón no puede bombear suficiente sangre al organismo) y acumulación anormal de líquido. Si existe riesgo de anemia fetal, se realizan pruebas durante todo el embarazo para vigilar al feto. En algunos casos, se pueden administrar tratamientos para prevenir problemas de salud a largo plazo.
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Una causa común de anemia fetal en los Estados Unidos es la aloinmunización de glóbulos rojos. Esta afección ocurre cuando el feto tiene en sus glóbulos rojos una proteína que la madre no tiene. El feto hereda esta proteína del padre. Si los glóbulos rojos del feto pasan al torrente sanguíneo de la madre, el sistema inmunitario de esta los reconoce como células extrañas. Luego, produce anticuerpos contra ellos. Estos anticuerpos permanecen en el torrente sanguíneo de la madre incluso después del embarazo. En un embarazo posterior, si el feto tiene la misma proteína, los anticuerpos de la madre pueden atravesar la placenta y atacar los glóbulos rojos del feto. Esto puede provocar una afección conocida como enfermedad hemolítica del feto y del recién nacido (HDFN).
La infección por parvovirus también puede causar anemia fetal. El parvovirus es una infección común en la infancia que causa sarpullido en la cara, el torso, los brazos y las piernas. En un feto, el virus puede atacar los glóbulos rojos en desarrollo en la médula ósea. El resultado puede ser una anemia grave, en especial, si la infección ocurre antes de las 20 semanas de embarazo. Otras infecciones, como el citomegalovirus (CMV), el virus Coxsackie y la sífilis, también pueden causar anemia fetal.
La anemia fetal también puede presentarse en personas con ciertos trastornos genéticos y metabólicos. Algunos embarazos gemelares en los que los bebés comparten una placenta también presentan riesgo de anemia fetal.
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Para detectar la anemia, se puede utilizar una ecografía para medir el flujo sanguíneo en una arteria del cerebro del feto. Esta arteria se llama arteria cerebral media (ACM). Una de las respuestas del feto a la anemia es aumentar el flujo sanguíneo hacia el cerebro. Esta prueba se utiliza para detectar anemia fetal en varias afecciones, incluida la aloinmunización de glóbulos rojos y el parvovirus.
La anemia fetal solo puede diagnosticarse mediante una muestra de sangre del cordón umbilical. Este procedimiento, denominado cordocentesis, se realiza en centros especializados. Este procedimiento conlleva un pequeño riesgo de pérdida del embarazo y parto prematuro. Se han informado casos de muerte fetal en entre el 1 % y el 2 % de los embarazos después de una cordocentesis. Esto puede estar relacionado con el procedimiento o con la anemia fetal subyacente.
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El control depende de la causa que se sospeche de la enfermedad. Si se sospecha una aloinmunización contra los glóbulos rojos, un paso clave es que el padre se haga análisis de sangre. Esto permite determinar si los glóbulos rojos del padre tienen una proteína que la madre no tiene. Si esto no es posible, se realiza una amniocentesis seguida de un análisis genético para determinar si el feto tiene la proteína en los glóbulos rojos. En algunos casos, se puede utilizar un análisis del ADN en células libres en lugar de una amniocentesis. Este análisis utiliza una muestra de sangre de la madre.
Si una persona embarazada tiene anticuerpos contra la sangre del feto, los niveles de anticuerpos se analizan durante todo el embarazo. Si los niveles de anticuerpos son demasiado altos, puede ser necesario hacer otras pruebas. Estas incluyen ecografías para medir el flujo sanguíneo en la ACM o una cordocentesis para detectar directamente la anemia fetal.
En los casos en que la anemia fetal se produjo en un embarazo anterior debido a los anticuerpos maternos, los niveles de anticuerpos no son útiles en el embarazo actual. Se puede realizar un seguimiento mediante ecografías o una prueba directa de los niveles de glóbulos rojos del feto para detectar la anemia fetal.
Si una persona embarazada cree que estuvo expuesta al parvovirus, una prueba puede determinar si tuvo la infección anteriormente y ahora es inmune. Si no es así y actualmente tiene la infección, puede ser necesario realizar un seguimiento mediante ecografías durante todo el embarazo para detectar signos de anemia fetal.
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En casos graves de anemia fetal, se puede realizar una transfusión intrauterina para administrarle sangre al feto. Este tratamiento lo realizan especialistas en centros con experiencia en este tipo de atención. También se analizarán otras opciones, como adelantar el parto. Los profesionales de la salud deben explicar los riesgos y beneficios de cada opción para que los pacientes y sus familias puedan tomar una decisión informada.
Datos rápidos
La anemia fetal ocurre cuando la cantidad de glóbulos rojos de un feto en desarrollo disminuye por debajo de los niveles normales. La anemia fetal grave puede aumentar el riesgo de problemas de salud graves. Se pueden realizar pruebas para vigilar la salud del feto. En algunos casos, se pueden administrar tratamientos para prevenir problemas de salud a largo plazo.
La causa más común de anemia fetal es la incompatibilidad entre los glóbulos rojos de la madre y del feto. Otras causas incluyen infecciones y trastornos genéticos.
La anemia fetal se diagnostica mediante una muestra de sangre del cordón umbilical. Se puede utilizar una ecografía para confirmar el diagnóstico y controlar la salud del feto durante todo el embarazo.
Los casos graves de anemia fetal pueden tratarse con una transfusión de sangre administrada al bebé antes del nacimiento (transfusión intrauterina), realizada por especialistas en centros con experiencia.
Glosario
Aloinmunización: Afección en la cual el sistema inmunológico de una persona embarazada produce anticuerpos contra las proteínas en la superficie de los glóbulos rojos del feto. Esto puede ocurrir cuando los glóbulos rojos de la madre y del feto no son compatibles.
Anemia: Afección causada por una baja cantidad de glóbulos rojos.
Anticuerpos: Proteínas que produce el sistema inmunitario en respuesta a una sustancia extraña, como un virus.
ADN en células libres: Pequeños fragmentos de ADN (material genético) de la placenta que circulan en la sangre de una persona embarazada.
Cordocentesis: Procedimiento en el que se toma una muestra de sangre fetal del cordón umbilical.
Citomegalovirus (CMV): Virus que puede transmitirse de una persona embarazada al feto en desarrollo. Los bebés que nacen con CMV pueden tener problemas como ictericia, anemia, agrandamiento del hígado y del bazo y erupción cutánea. Los bebés que no presentan síntomas al nacer pueden desarrollar sordera, dificultades cognitivas, problemas oculares y convulsiones.
Enfermedad hemolítica del feto y del recién nacido (HDFN): Enfermedad en la que los glóbulos rojos del feto o del recién nacido se descomponen a un ritmo más rápido de lo normal, lo que causa anemia y otras complicaciones.
Transfusión intrauterina: Procedimiento en el que se le da sangre de un donante al feto antes del nacimiento.
Oxígeno: Gas que utiliza el cuerpo humano para convertir los alimentos en energía.
Parvovirus: Virus que generalmente causa síntomas leves o ningún síntoma. La infección por parvovirus durante el embarazo puede transmitirse al feto en desarrollo y causar anemia fetal grave.
Placenta: Órgano especial que se desarrolla durante el embarazo. Permite la transferencia de nutrientes, anticuerpos y oxígeno al feto. También produce hormonas que mantienen el embarazo.
Glóbulos rojos: Células que transportan oxígeno en el cuerpo.
Muerte fetal: Muerte del feto antes del parto.
Ecografía: Uso de ondas sonoras para crear imágenes de órganos internos o del feto durante el embarazo.
Cordón umbilical: Estructura que conecta el feto en crecimiento con la placenta; contiene vasos sanguíneos que llevan oxígeno y nutrientes al feto, y elimina los productos de desecho.
Última actualización: septiembre de 2026