¿Qué hace que un embarazo sea de alto riesgo?  

Un embarazo de alto riesgo es aquel que requiere atención especial debido a un problema con el propio embarazo, un problema de salud preexistente de la madre o una anomalía o complicación congénita del feto.

Problemas del embarazo 


Problemas de salud de la madre 


El embarazo puede agravar problemas de salud ya existentes, como la hipertensión, la diabetes o las enfermedades renales, y estas afecciones crónicas pueden afectar al embarazo. Las mujeres con embarazos de alto riesgo suelen necesitar seguimiento durante todo el embarazo y pueden necesitar medicamentos para controlar sus problemas médicos con el mínimo riesgo para el feto. En las siguientes secciones se presentan algunos de los problemas de salud preexistentes que podrían complicar el embarazo y para los que podría ser necesaria la atención especializada de un MMF. 

 

Anomalías congénitas del feto 


Los avances en ecografía, diagnóstico prenatal y tratamiento han permitido detectar y, en algunos casos, tratar anomalías congénitas antes del nacimiento. Los MMF trabajan con otros expertos, como los pediatras, para determinar el mejor plan de atención para la madre y el feto. 

  • Sistema nervioso central 

  • Médula espinal (espina bífida) 

  • Tórax 

  • Corazón 

  • Estructural 

  • Arritmias 

  • Gastrointestinal 

  • Genital 

  • Problemas renales y de vejiga 

  • Displasias esqueléticas 

  • Cordón umbilical 

  • Problemas cromosómicos, como el síndrome de Down (trisomía 21), la trisomía 13 y la trisomía 18 

  • Síndromes genéticos 

  • Exposición a fármacos y sustancias químicas 

Complicaciones fetales 


 

Última actualización: Junio de 2025